viernes, 30 de mayo de 2008

ENSAYO: ANIMALES EN PELIGRO POR LA PERDIDA DE HABITATS

INTRODUCCION

La enorme cantidad de residuos peligrosos que se generan en la comunidad ha propiciado la extinción de varias especies ya que los residuos peligrosos son aquellos productos que por sus características de estado físico, tóxico, inflamable, infeccioso y biológico representan un peligro para el equilibrio del medio ambiente.
Los residuos peligrosos se generan en todas partes, en industrias, empresas, escuelas, hospitales e, incluso, en el hogar, pero no solo son los residuos peligrosos los que provocan q los animales estén en peligro de extinción si no que también el hombre influye mucho en esta situación ya que es el mayor generador de problemas tales como: la contaminación, la tala excesiva de árboles e incluso el calentamiento global.
Vemos desaparecer algunas especies: las más grandes, las más fotogénicas, las más valoradas por los zoológicos y muchas mas especies que desaparecen sin q nos demos cuenta pero lo más omnipresente es la pérdida de hábitats: las plantas y los animales, como las personas, necesitan un lugar para vivir.


Especies en peligro de extinción(México)

En México la caza y la alteración del medio ambiente tienen a muchas especies al borde de su desaparición.
Los elementos que constituyen la biósfera, se dividen en inorgánicos, como la luz, el suelo, el agua, y en orgánicos, que a su vez se dividen en flora y fauna.
En todo ecosistema los animales tanto vertebrados como invertebrados, constituyen un factor importante. Sus relaciones con los demás integrantes del ecosistema, contribuyen a mantener un equilibrio relativo, cuya estabilidad, posible gracias a complicados mecanismos de retroalimentación en cadena, se altera fácilmente cuando se incide en cualquiera de sus eslabones, por más insignificantes que éstos puedan parecer.
Desde sus orígenes, los animales han estado en competencia para sobrevivir. Además, cambios constantes en el medio ambiente han dado como resultado la desaparición de algunas especies y el florecimiento de otras. Estos procesos evolutivos ocurren de manera lenta a lo largo de millones de años, sin embargo, cuando el hombre llegó a escena, hace relativamente poco tiempo, los delicados eslabones faunísticos que habían tenido larga permanencia en la naturaleza, empezaron a romperse y verse alterados.
Desde los tiempos más remotos, el género humano ha hecho uso de la fauna silvestre matando o capturando selectivamente algunas de las especies que la integran, bien para liberarse de especies dañinas (serpientes, roedores etc.), o para utilizar su carne como alimento y sus pieles como vestido.
La extinción de algunos animales o el estado crítico de otros, por acción del hombre ha sido registrada por algunos autores como Heim (1952) que menciona, entre otras especies definitivamente desaparecidas, a la moa (Dinornis ingens) gigantesca avestruz de Nueva Zelanda.
La extinción de la fauna tiene graves repercusiones en los ecosistemas, sobre todo en lo referente a las cadenas tróficas y alimenticias. En la mayoría de los casos, de las especies desaparecidas no se tenía suficiente información acerca de su papel en los diferentes ecosistemas en que participaban.
En nuestro país existen, según la lista de especies en peligro de extinción presentada en la Organización de Estados Americanos (OEA) el 5 de febrero de 1973, cerca de cuarenta especies de vertebrados, tanto terrestres como acuáticos. Por ejemplo, el jaguar (Panthera onca) y el cocodrilo (Crocodylus acutus y C. moreletti), cuyas poblaciones han decrecido debido a la caza de que son objeto para el comercio de sus pieles, el cual, la mayoría de la veces, se realiza en forma ilegal, principalmente en la zona sureste del país.

Otra causa de extinción, es la desaparición o perturbación de los hábitats característicos de las especies, debido a desforestación, establecimiento de cultivos agrícolas, asentamientos humanos, etcétera, con la consecuente alteración del equilibrio ecológico. Tal es el caso del pavón (Oreophasis derbianus) en Chiapas, cuyo hábitat, el bosque nublado, se encuentra ya muy reducido. Esto ha ocasionado que sus poblaciones disminuyan en forma alarmante ya que no se adaptan a zonas alteradas.
La contaminación química es, también, causa de daño a la fauna. Los insecticidas aplicados en los cultivos, a la larga entran a las corrientes de ríos y mares, donde son ingeridos por microorganismos que son comidos por peces y otros animales, y éstos, a su vez, devorados por las aves. En cada paso de esta cadena alimenticia, el insecticida se concentra cada vez más. Tales concentraciones en las aves afectadas hacen que produzcan huevos con cáscaras deficientes en calcio, que el paso de las madres rompe durante la incubación. Como consecuencia de este proceso los pelícanos pardos, los cormoranes y otras aves se han extinguido ya en algunos lugares donde antes predominaban. La contaminación por insecticidas ha llegado incluso a la Antártida y el Artico afectando a pinguinos y osos polares.
Todas estas situaciones se han acentuado en el presente siglo debido a la explosión demográfica humana. Cada día es necesario talar bosques y selvas para satisfacer necesidades de alimento y habitación. Por estas razones es importante elaborar un plan nacional de explotación racional de recursos faunísticos. Dicho proyecto debe tener en cuenta una serie de consideraciones sociales, tales como la agricultura que altera zona natural y afecta a la fauna. Pero ¿cómo convencer a esta población de poner fin a la perturbación, cuando todos sus esfuerzos apenas bastan para evitar que se mueran de hambre?. ¿Cómo recomendarles no matar un ocelote cuando la venta de su piel proporciona un cierto ingreso que alivia su ya deteriorada economía?. Es por ello, que los científicos involucrados en la conservación de la fauna no sólo deben ser capaces de proponer medidas de protección sino, también en colaboración con otros especialistas, de presentar alternativas de satisfacción a las necesidades del conjunto social y no solamente del individuo.
Esto nos viene a mostrar de una parte, que en México no se cuenta con el número suficiente de especialistas en las diferentes disciplinas ecológicas, y, de otra, que muchas veces se realizan investigaciones siguiendo modelos extranjeros y no según nuestras necesidades. Es urgente entonces la formación de profesionales conscientes de su participación social como científicos.
Pero la lucha por salvar la fauna silvestre no puede restringirse a los biólogos. Es necesaria la participación de los gobiernos y del pueblo en general, creando una conciencia de responsabilidad hacia las generaciones futuras.

Algunas de las especies en peligro de extinción, en México, se consignan en el siguiente listado:

Algunas de estas especies, como la tortuga de Mapimí y el berrendo, están siendo objeto de estudios para determinar medidas que los proteja. Sin embargo, esta labor apenas comienza y requiere de mayor participación para que los estudios puedan realizarse en el mayor número posible de especies amenazadas.

En la Península de Yucatán existen alrededor de 2,100 especies de plantas y más de 2,000 animales vertebrados. Por esta enorme diversidad de flora y fauna, nuestro territorio es reconocido como uno de los más ricos del país en biodiversidad.
Desgraciadamente, muchos de estos animales que durante siglos han convivido con nosotros se encuentran hoy en grave peligro de extinción. Los seres humanos aún no nos damos cuenta que aprender a convivir con el entorno ecológico es fundamental para la preservación de las especies animales y vegetales en cualquier parte del mundo.
Desde hace algunos años, el Diario de Yucatán ha realizado una serie de reportajes sobre este tema con el objetivo de crear conciencia de la importancia de conocer y proteger nuestras especies regionales. Hoy, ponemos a su disposición en Internet una recopilación de nuestras investigaciones sobre 44 especies locales en peligro de extinción.


CONCLUSION



Es de suma importancia para el planeta que las especies que se encuentran en peligro de extinción sean rescatadas. Que todos los seres humanos teneos el derecho a sobrevivir, no importando si son personas, animales, o plantas; cada uno de ellos necesita de su habitad para poder sobrevivir y desarrollarse.

Debemos de hacer conciencia en el daño que estamos ocasionando al planeta con tanta contaminación que generamos, que gracias a esto grandes especies muy importantes están desapareciendo; o peor a un dentro de un tiempo ningún ser vivo podrá sobrevivir en este planeta, al estar sin agua, sin oxigeno respirando solo aire contaminado entre muchas otras cosas mas, es por eso q debemos hacer algo ya que todavía estamos a tiempo de solucionar este problema.